La vida es un constante ir y venir de personas, que entran y salen de forma arbitraria de nuestras vidas.
Los hay que pasan, sin apenas dejar una inapreciable huella dactilar, anónimos que perderán su rostro con el avanzar del tiempo. Gente que vagamente participa en nuestras vidas, sin aparentemente formar parte de ellas.
Están aquellos que vienen, permanecen un tiempo, y después se van. Amistades temporales, amores adolescentes y compañeros de instituto. Durante su estancia, podrías afirmar que son parte innegable de tu vida, pero nada más lejos. Simples co-protagonistas en algunas temporadas, personajes secundarios que se esfuman del guión, muchos sin dejar rastro, otros tantos, permaneciendo en el recuerdo, como un souvenir barato de los tiempos felices.
Les siguen las personas que salen de nuestras vidas repentinamente, almas con las que sentimos conexión, que queremos. Aquellos a los que amamos , y por una razón u otra se van, siempre dejan huella, La nostalgia y los recuerdos son su legado en nuestros corazones.
Aquel amigo del que nunca te despediste, el familiar que enfermó sin dar tiempo a mentalizarse, o esa persona que creias especial, y un día se marcha , impulsada por errores que corroen.
Sin duda , el grupo de personas que siempre admiraré, son las que parece que se van, pero retornan.
Aquellos que nunca se fueron, aunque lo pareciese. Que estuvieron ahí, en la sombra, esperando que el destino volviese a cruzar vuestros caminos.
Ese amigo que se fué hace años, pero que al volver , notas como perdura esa sensación de confianza, esa amistad que la lejanía puso en duda.
La vida es un incesante y constante goteo de personas. Cuando unos marchan, otros aparecen. Dejarán huella tal vez, o quizás sean solo extras , de nuestra película personal.
Aquí comienza para mí, en este espacio de reflexión, en este rincón de olvido y recuerdo al mismo tiempo, una nueva etapa.
Así como retornan algunos de aquellos que desaparecieron aparentemente, así como nunca mueren las verdaderas amistades, he vuelto.
Yo al 100%, con mis virtudes, con mis defectos. Con las personas que se fueron, y con las que quedaron. Los recuerdos son dañinos cuando se convierten en lamentos.
Amigo mío, te invito a un trago en La Taberna de los Olvidados.
Crear un blog personal es darte la oportunidad de reflexionar y que los amigos compartan esas reflexiones. Lo que has escrito me parece hermoso y esperanzador, me encantará recorrer contigo el camino que tenemos por delante.
ResponderEliminarMe parece una presentación preciosa. Te hace reflexionar, y es que además esto mismo lo he pensado muchas veces, aunque no con esas acertadas palabras que tan bien lo definen. No sé si a ti te ocurre, pero a mi me ha pasado muchas veces. Me reencuentro con un amigo del pasado, del colegio o de la infancia y nos saludamos alegremente. Nos damos el teléfono pero nunca nos llamamos. Es como si esos secundarios en nuestra vida, esos co-protagonistas ya no tuviesen lugar en nuestras vidas. Piensas en lo importantes que fueron y es increíble que ahora haya desaparecido esa conexión. En fin, estoy divagando jajajaja. Pienso seguir todas tus entradas. Me parece una idea fabulosa este blog, desde ya soy tu fiel seguidor.
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